En cualquier sesión de aprendizaje, es fundamental que el instructor y los participantes comprendan bien sus respectivos roles. Esto facilita una interacción más efectiva y asegura que las expectativas de ambos estén alineadas. Ahora, vamos a desglosar cómo lograrlo de manera clara y amena.
¿Cómo iniciar la sesión?
Al comienzo de la sesión, es una excelente idea preguntar a los participantes qué esperan del instructor. Esta es una forma sencilla de descubrir lo que desean aprender o cómo esperan ser guiados. Para hacerlo, puedes pedirles que compartan sus ideas en voz alta y, mientras lo hacen, anotar sus respuestas en un pizarrón o un rotafolios. Esto les permite ver sus propias expectativas reflejadas de manera visual y clara.
¿Por qué hacer esto?
A veces, las expectativas que traen los participantes están influenciadas por experiencias previas, o incluso por sus propios objetivos de crecimiento. Esta es una oportunidad para tener una conversación abierta y asegurarte de que todos estén en la misma sintonía.
¿Qué pasa después de que recolectamos las expectativas?
Aquí es donde el instructor toma el control, pero de manera colaborativa. Una vez que tengas la lista de expectativas de los participantes, puedes compararla con una lista propia de funciones que tú, como instructor, planeas cumplir durante la sesión. Es en este momento cuando reconciliamos ambas listas.
Por ejemplo, si los participantes quieren «más ejemplos prácticos» y tú ya lo tenías en mente, ¡perfecto! Si no, es un buen momento para ajustar y adaptar tus planes.
Funciones clave que todo instructor debe cumplir
Aquí te dejo algunas funciones básicas que suelen esperarse de un buen instructor. Asegúrate de incluirlas o mencionarlas durante la reconciliación:
- Plantear preguntas que estimulen el pensamiento crítico.
- Captar y anotar las ideas de los participantes para que todos las vean.
- Compartir ideas y resúmenes para que la información clave quede clara.
- Distribuir material impreso o visual para reforzar conceptos.
- Orientar los debates, facilitando el diálogo entre los participantes.
- Vuelve a expresar ideas cuando sea necesario, asegurando que todos comprendan.
Preguntas para fomentar la discusión
Es útil hacer algunas preguntas al grupo para promover una conversación más profunda y asegurar que todos estén en la misma página:
- ¿Qué esperan de esta sesión que aún no he mencionado?
Es posible que algunas expectativas no hayan surgido en la conversación inicial, y es importante abordar cualquier inquietud o expectativa extra. - ¿Qué les estoy ofreciendo que no esperaban?
Tal vez tu enfoque tenga alguna sorpresa agradable para ellos. ¡Es bueno saberlo! - ¿Ven algún posible conflicto entre sus expectativas y mi plan?
Si surge algún conflicto, esta es la oportunidad de discutir cómo resolverlo antes de que cause problemas durante la sesión.
Materiales y tiempo estimado
Para llevar a cabo esta dinámica, necesitas una hoja impresa o una transparencia que enumere las funciones esperadas del instructor. Esto ayudará a tener un punto de referencia claro para todos.
- Tiempo estimado: Entre 5 y 15 minutos.
Este es un proceso rápido pero vital para establecer un entendimiento mutuo.
¿Listo para implementar estas ideas en tu próxima sesión? Asegúrate de escuchar a tus participantes, ajustar tus planes según sea necesario y ser un modelo que inspire confianza.
¡Una buena planificación y comunicación clara son clave para una experiencia de aprendizaje exitosa!
